domingo, octubre 25, 2009

Mexicali literary sessions

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jueves, junio 18, 2009

Gramática

En tiempo pasado, cuando los acentos no existían y las letras eran libres de estatuto, apareció un rey de avasallante señorío de nombre Gramatos. Su reinado se distingue a través de la historia por la exacerbación del tributo, al grado de cobrar impuestos por cosas que hacía la gente en sus casas: impuesto por adornos, libros y hasta reuniones. De modo que cuando la época de crisis amenazó contra su opulencia tuvo que pensar en cobrar más impuestos, pero no había una sola cosa que no generara tributo, por lo que se le ocurrió una idea siniestra: patentar las palabras. Entonces hablar y escribir se conviertieron en un lujo. La gente trató de hacer señas y ademanes pero al ver frustrado el intento por comunicarse, se les ocurrió inventar letras y tildes en las palabras para que éstas fueran exentas de cobro. Así, el rey, al no soportar la crisis, pereció en su lecho y poco a poco pasó al olvido. Ahora le rendimos homenaje al haber hecho de su nombre un sustantivo.

domingo, febrero 22, 2009

Texticida

Te detienes y contemplas. El rincón te da esquina y vuelves la cabeza hacia arriba con la pena rayando en lo rojizo -setas comestibles que bajo la sombrilla esconden el pedicelo del alucine-. Después de un rato la noción deconstruye al tiempo, la esperanza al agobio y tan tán. Piensas: no hay mezcla sin artrópodo en el discurso. Aciertas. Y así, del sonido o el golpe profundo, el hermetismo de este vericueto soslaya tu vista –con el morbo a tientas la imaginación gobierna el criterio- de súbito. Observas el derredor en fotogramas a través de una diacronía óptica. El trasfondo no cambia pero sí el baile que estiliza el día.
Enjambre de ideas. Los sintagmas se abruman ante ti precipitando la nube del coloquio interior. Después se condensan de nuevo en forma de gases.
Entonces música; te vas en el rabillo de la nota (equitación al norte). Apeas -y cesuras- en do# a 100 hertz, donde el odio se ablanda en la fragua del armisticio. Encabalgas. Los rayos se fajan en el horizonte y una pastilla bicolor los trae de nuevo con el reflejo absurdo de la realidad. Tláloc estornuda, la misma sombrilla de la seta te acoge. Y cuando la pila negra del botón se enciende: catarsis, los ojos atisban el pensamiento.
Luego tiras de la palanca; al momento de asearte volteas a ver el remolino y entiendes que al seguirlo con la vista todo tiene sentido.

sábado, octubre 11, 2008

Recortes del VII Taller de etnografía urbana como observador participante


Marcha del 2 de octubre (conmemoración del 40 aniversario del 68’).
Ruta: Museo Nacional de Antropología e Historia – Plaza de la Constitución (Zócalo).
Grupo: Encuestas


Método de investigación de encuesta descriptiva.
Referente emírico: la marcha.
Unidad Social Observable: Individuos.
Objeto de estudio: Participación ciudadana.

Sobre la contextualización del dato.
Lo sustanciosos del dato recabado en un sondeo es su derredor (interpretación). De ésta contextualización se pueden rescatar tres rubros fundamentales:
· La relación entre investigador y manifestante al momento de aplicar una encuesta.
· El interaccionismo simbólico que se desprende esta dinámica, tomando en cuenta que la observación es inherente a la interpretación.
· La parte técnica que entorpece u optimiza este ejercicio.

Dentro de los aspectos que como encuestador y observador participante puedo apuntalar son los siguientes:
· El encuestador tiene el desafío de encontrar, según sea el caso de la encuesta, en qué punto se desdibuja el límite entre el coloquio y el formalismo. Y no hay otra manera que no sea la empírica, es decir (y ahora sí que literalmente) sobre la marcha.
· El tiempo y momento en que se realiza la encuesta es un aspecto trascendente, ya que como muchos nos dimos cuenta, al momento de que partió la marcha, la intervención de un encuestador aturdía a la euforia de los marchistas.
· El encuestador debe darse a la tarea de interpretar las respuestas con total empatía, para poder dotar a la encuesta de una mayor veracidad, a pesar que él carácter de la respuesta sea objetivo.

En ningún momento propongo transfigurar las preguntas, a menos de que vengan mal de fábrica, y este no es el caso, pero sí sugiero lo que en retórica llamarían la adecuación. O sea apropiar el lenguaje contextual para lograr eficacia en la comunicación según la particularidad de la persona y situación.

Abordando esta relación desde el muelle del interaccionismo simbólico para interpretar el contexto del dato, y en este caso de quien lo proporciona, es importante resaltar que para los encuestados algunas veces este ejercicio se convierten en un medio de expresión inmediato, pues a pesar de las preguntas sean cerradas o hasta dicotómicas, te desembuchan todo un rollo, con la intención tal vez de que lo que conteste pueda causar algún tipo de eco.

Por ende este ejercicio demanda cierta inteligencia interpersonal, lo cual en mi caso particular, fue un reto. Pero para evitar frustraciones, traté de recurrir a la adecuación mencionada. Es decir, realicé las mismas preguntas pero matizándolas empáticamente con el encuestado, como por ejemplo, el tono de voz, algo de sentido del humor, y uno que otro comentario para aligerar la carga de las preguntas.
Por otro lado, la ventaja de aplicar la encuesta a modo de charla es que muchas veces te dan información que posteriormente preguntarás, como cuando preguntas a cuántas movilizaciones ha asistido, y te contestan: "¡uuuh!ps a todos los plantones del Peje", entonces omites la pregunta siguiente que es: ¿ha asistido a algún plantón?. Es importante resaltar que el encuestado es más franco cuando se siente cómodo. Y aparte de este modo rescatas un ejercicio de etnografía más amplio, puesto que conoces más de la persona y te permite hacer tus anotaciones para el momento de interpretar los datos.
Y reitero esto de las anotaciones, ya que en otro caso me sucedió que al entrevistar a una chica de la prepa #5, me dijo que el ingreso que sus padres percibían no ascendía de los 1000 mensuales, siendo que su papá era taxista. Y al final de la encuesta me preguntó que si los resultados le podían facilitar una beca (obvio le contesté que no).
Familiarizarte con las preguntas de tal modo que ubiques físicamente cada una, te sirve como atajo técnico, aparte del dinamismo que dicha actividad adquiere con esta práctica.
Por último, y para aclarar el debate de la eficiencia de la encuesta; se habla de un código "incorrompible" del investigador, pero lo cierto es que para responder una pregunta cualquiera, es necesario pasar por la criba del subjetivismo "duro": el que entiende y responde, y el que la pregunta e interpreta. Lo que provoca que la facultad de quebrantable la tenga el método y no la interpretación.



miércoles, junio 18, 2008

Tenoch long way from home

Allá en Chicali Hutzilopoztli calienta cual fragua al rojo vivo, acá Tláloc resfriado estornudo tras estornudo.



lunes, abril 21, 2008

Mezclas audiovisuales, versificación y vino


martes, marzo 04, 2008

Del centro y otras patadas