lunes, abril 21, 2008

Mezclas audiovisuales, versificación y vino


domingo, abril 13, 2008

Deconstrucción breve de un plan infinito



Un segmento de línea,
círculo incompleto
ganas castradas
momento efímero
mordida sin dientes
navaja de cartón
lágrimas bajo el mar
espejo oscuro
cerveza sin alcohol
boletos con talón desprendido
como pastillas pescado pero de azúcar

martes, marzo 04, 2008

Del centro y otras patadas


lunes, febrero 11, 2008

Monterrey: _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _



Vi un espinazo ensillado a la cresta del cerro
la sultana se erguía rayando en el ostento
-treinta cinco vueltas dio el horario-
ciudad tan montaraz como fabril



El camión cisterna me llevó de andrajo
Montemayor dejó cheque en blanco
-a las faldas del monte una piscis amarilla-
con los ojos de Santa Lucía y el reino de León



En aquel lado el horizonte oscila,
el paseo es antiguo y el barrio venidero
-Squizo portón sin nombre, oficiales turcos-
dulces de leche llenaron la tripa


viernes, enero 25, 2008

(grito lastimero)

El ser penetrado por el falo de la libertad.

viernes, noviembre 02, 2007

¡échele más calcio a sus mezclas!

Crispa la calavera sinuosa
con tornamesa y bailongo
por dos tachas empieza
y de alucín un hongo

miércoles, octubre 10, 2007

Expo: korpokromático

El cuerpo humano reviste toda forma de expresión, en él radica la fuente de inspiración más palpable, ya que figura el molde con el que se esculpe la apariencia del hombre y con el que se invoca a través del gesto la psique de cada persona.
El sentido que adquiere el cuerpo dentro del rubro artístico se teje en estilos, lenguajes y creencias, que a su vez definen una introspectiva capaz de analizar lo que somos de manera profunda e irrepetible.

Si bien el cuerpo humano se considera armonía y medida de todas las proporciones, hasta este punto el artista se convierte en intérprete de esos dotes. Su trazo perceptivo permitirá plasmar o captar toda forma que la imaginación albergue.
Así pues, desde la apreciación anatómica hasta la transfiguración humana, arterias y venas se enmarañan para alimentar los artificios que día a día hacen amanecer con los párpados un vislumbre de vida.